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20 mayo blog CHELINO 1

Lo primero de todo, enhorabuena mami por la llegada de tu pequeñ@ aventurer@

Si estás pasando por la fase Maternity Blues, tranquila, no estás sola. Quédate que tenemos algunas cosillas que contarte.

Después del parto hay un descenso de los estrógenos y de la progesterona. A este cambio hormonal se le junta una auténtica revolución en la vida de la nueva mamá. Esta mezcla de emociones y nuevas experiencias suele provocar ansiedad y es algo completamente normal. Esta etapa es conocida como Maternity blues o melancolía posparto. Pero ojo no es lo mismo el Maternity blues que la depresión posparto. Esta “tristeza” dura en torno a 10 días o las 2 primeras semanas. Luego suele ir desapareciendo por sí sola a medida que nos vamos adaptando a la nueva vida que conlleva la maternidad.

Este estado emocional va acompañado de:

· Todo pasa. Aunque suene complicado si intentamos ser racionales sabemos que es debido a todos los cambios que ocurren en este momento y que pronto pasará.

· Descansa. Aprovecha siempre que puedas, cuando el bebé esté dormido o cuando tengas ayuda para dormir tú también..

· Nueva vida, nuevos hábitos. Crear nuevas rutinas realistas con la etapa que estás viviendo te ayudarán a normalizar la situación.

· Apóyate en otros. Recibir ayuda de tu entorno no solo es normal, si no que es muy positivo para compartir esta bonita experiencia. Pide ayuda cuando lo necesites.

· Habla con otras mamás. Te darás cuenta rápidamente que no eres la única y te ayudará a comprender que no todo era como habías imaginado.

· Únete a tu pequeño aventurero. La interacción con tu bebé y estrechar lazos con él hará que todo vaya mejor.

Es importante continuar con las revisiones posparto y si vemos que esta etapa dura más de lo habitual buscar ayuda profesional porque se podría desarrollar una depresión posparto. En esta los síntomas son más marcados:

  • Cambios de humor graves
  • Llanto excesivo
  • Dificultad para relacionarse con el bebé
  • Aislarse de familiares y amigos
  • Pérdida del apetito o comer mucho más de lo habitual
  • Insomnio o dormir demasiado
  • Fatiga
  • Irritabilidad
  • Sentimientos de vergüenza, culpa o insuficiencia
  • Ansiedad y/o ataques de pánico

Ten en cuenta que cada persona y experiencias son diferentes. Puede que tengamos alguno de estos síntomas o ninguno. En cualquier caso, no hay por qué sentirse culpable y siempre podemos hablar con un especialista si fuera necesario.

La maternidad es una aventura muy intensa en muchos sentidos por ello es tan importante que nos cuidemos, revisemos periódicamente y siempre que tengamos dudas preguntemos. Y como siempre paciencia y amor 💙.