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POST BLOG 25.02

Lo primero es asumir y aceptar que es normal que tu bebé duerma poco y se despierte durante la noche. Es importante crear hábitos de sueño porque ellos, al principio, no diferencian muy bien cuando es de día y cuando es de noche, cuando deben estar dormidos y cuando no. Debemos tener en cuenta que existen ciertos trucos que podemos hacer para ayudar a que todos los habitantes de la casa descansen mejor. Conoce cuáles son.

Piénsalo, si él duerme bien, vosotros también. Quid pro quo 😉

Poca luz o muy suave. La luz genera en nosotros cortisol, la hormona del estrés que nos despierta y da energía. Si está casi a oscuras, el bebé notará que es momento de descansar. Lo mejor es que durante el día entre el sol en casa y por la noche baja un poco las luces. Cuando te levantes durante la noche para sus tomas, mantén la luz suave, muévete despacio y habla bajo. Esto le indica que es una pequeña parada y que es momento de seguir durmiendo. 

La temperatura del dormitorio debe mantenerse entre los 19 y 22ºC. Si hace demasiado calor, será mas probable que se despierte.

Rutina. Establece un horario para ir a la cama y… lo mas difícil: CÚMPLELO. Cuando llegue la hora de ir a la cama crea vuestra propia rutina de sueño tranquila que él pueda identificar. Puede ser bañarlo, acariciarle, cantarle, algo de música, hablarle o leerle. Empieza con esta rutina antes de que tu pequeño aventurero esté demasiado cansado, en un lugar tranquilo y con poca luz.

Llévalo a su camita antes de que se duerma. No es sencillo, sobre todo si le das el pecho ya que suelen escoger justo ese momento para quedarse dormidos. Intenta que no se duerma del todo en ese momento y que vaya adormilado, pero despierto, hasta que lo pongas en la cuna. Así asociará la cuna con el proceso de dormir.

Evita el contacto visual. A tu bebé le encanta que os miréis, es de lo más emocionante, así que si quieres que se duerma intenta desviar la mirada.

Caricias relajantes. Pasar tu mano suavemente por su cabeza o sus bracitos tiene un efecto tranquilizador. El tacto es su sentido favorito y además libera oxitocina. 

Evita salir corriendo cada vez que haga un ruido. Esto puede acostumbrarle a despertarse más a menudo porque pensará que te verá como reacción. Prueba para esperar un poco, confía en él y deja que se calme solo y se vuelva a dormir. Si no sucede, ahora sí no quedará más remedio que levantarse y ayudarle a calmarse.

Paciencia y cariño. Aunque poco a poco se vaya acostumbrando a dormir periodos más largos, es normal que a veces se despierte. Sigue siendo un bebé y puede que algo le incomode.

Si conseguís crear una rutina del sueño y fijar un horario para dormir se irá adaptando a estar despierto por el día y dormir por la noche. Dadle tiempo a vuestro pequeño aventurero, tiene todo un mundo que explorar y se resiste a dormir y dejar de descubrirlo 😉

Practicad estos consejos y ¡disfrutad al máximo de una de las etapas más especiales de ser padres!