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Entre los diez y los quince meses de edad es cuando nuestro hijo empezará a dar sus primeros pasos. Aunque todavía no ha dejado de gatear, empieza a querer caminar erguido, se apoya en sillas, muebles, y nos da la manita para que podamos ayudarle en esta nueva etapa de su vida. Es aquí, en este momento, cuando tenemos que comprarle sus primeros zapatos.

La elección del calzado de nuestros hijos es un tema importante para su salud. Una mala elección  puede provocarle daños que, aunque no graves, tendrían que enmendar en un futuro especialistas.  Por ello es bueno tener claro una serie de datos a la hora de acudir a las tiendas a comprar.

Lo más adecuado en el comienzo de esta etapa es el botín.  Este tipo de zapato sujeta muy bien el pié del niño siempre y cuando el contrafuerte no esté demasiado alto, ya que esto no permitiría realizar el juego que la articulación  hace al caminar. Si nos encontramos en la etapa veraniega, donde un botín cerrado daría mucho calor, siempre podemos recurrir a una variedad que consiste en aquellos botines con la puntera abierta. El modelo más adecuado sería un zapato que se adapte bien al pie. Esto es posible tanto con cordones o velcro en el empeine.  Los modelos como las chanclas, manoletinas o zuecos no son recomendables, ya que el niño en cada paso puede percibir que el zapato se le sale, y esto obliga a que los deditos hagan un trabajo innecesario de “agarre” para evitar que se escape el zapato.

El material del calzado es muy importante también.  El cuero y la tela es lo mas recomendable, ya que permiten que el pie transpire, y además que sea flexible. Las suelas tienen que ser de un material que no convierta el zapato en un peso pesado para el niño, ya que si no le costaría demasiado levantar el pie en cada paso, y esto perjudicaría su forma de andar. Además, debe ser lo bastante ancho y largo como para que permita el movimiento normal de los dedos y que no puedan tocar el final del zapato por delante.

En resumen el calzado óptimo siempre será el que, aun manteniendo el pie del niño sujeto, le permita mayor libertad de movimientos y cuente además con una calidad de materiales adecuada.

Imagen| Bigstockphoto