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Como ya sabemos los bebés prematuros requieren cuidados especiales, más que nada porque al haber nacido antes de tiempo sus pequeños órganos aún no están formados y necesitarán de ayuda de fuera para poder realizar funciones básicas que un niño recién nacido sí que podría hacer. Es muy normal que los padres que se enfrentan por primera vez a este tipo de nacimientos estén nerviosos e incluso un poquito perdidos ante esta situación, por eso vamos a repasar algunos puntos básicos que debemos conocer sobre este tipo de bebés.

En primer lugar, ¿qué es un bebé prematuro? Pues un bebé prematuro es aquel que ha nacido antes de alcanzar la 37 semana de gestación. Hecho que viene ligado a una inmadurez de sus órganos y sistemas y que lo hace más vulnerable a enfermedades y estímulos de fuera. Es por eso que cuando estos niños nacen (sobre todo si están por debajo de las 35 semanas) son llevados directamente a la unidad de Neonatología donde la incubadora en la que se les ubica les ayuda a realizar las funciones de respiración, de alimentación y de temperatura que por sí solos son incapaces de hacer. Es muy normal que nos asustemos un poco al ver el color de piel de nuestro pequeñín  y más aún si está rodeado de tantos aparatos, pero para eso están los médicos, para que nos expliquen para qué sirve exactamente cada aparatito y tranquilizarnos. Así que no dudes en preguntar e informarte de todo. Te quedarás mucho más tranquila.

Nos dará miedo tocarlo, acariciarlo, incluso darle de comer, pero no tenemos por qué temer, siguiendo las indicaciones de los médicos podremos hacer todo eso, es más, es muy beneficioso establecer un contacto físico con él lo antes posible. Hay muchos casos en los que precisamente este contacto entre el pequeño y los padres hace que se relaje y pueda respirar más fácilmente. Si bien es cierto que la alimentación, sobre todo al principio, seguramente se realice vía intravenosa o por sonda, ya que el bebé es demasiado pequeño para succionar.

Otro de los mayores miedos a los que nos enfrentamos cuando sabemos que nuestro bebé es prematuro es que en un futuro pueda sufrir alguna incapacidad. En realidad todo depende del tipo de prematuro al que nos estemos enfrentando y por otro lado es complicado establecer esta posible incapacidad en un primer momento. No obstante según la evolución del bebé los médicos nos irán informando.

Por otro lado, hay un montón (y cada vez más) de técnicas que pueden ayudar a nuestro pequeño a tener una evolución favorable durante ese periodo. Desde el “método canguro” del que hablábamos antes (estudios han demostrado que los niños que establecieron contacto con la madre/padre fueron dados de alta antes que niños que permanecieron aislados en la incubadora), hasta el “masaje infantil” o la “musicoterapia”. No obstante, seguramente serán los propios médicos y el personal sanitario el que nos informen de estas técnicas.

En relación a nuestro estado de ánimo… Es lógico que podamos sentir tristeza, ansiedad, miedo, preocupación… pero por ser lógico no debemos dejar estos sentimientos a un lado. Debemos exteriorizarlos y tratarlos lo antes posible. Si sólo por nosotras, también por nuestro bebé.

Fuente|Prematuros.info
Imagen| Bigstockphoto