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A tu edad, tu madre ya había tenido varios hijos e incluso en parte estaban criados. A tu edad, tus amigas llevaban a los suyos a colegio o instituto. A tu edad parece que ya está todo vendido y, sin embargo, hasta ahora no se han dado las circunstancias necesarias para plantarse la maternidad. Porque deseas ser madre. A tu edad.

No has de preocuparte en exceso. Hoy en día es perfectamente normal ser mamá primeriza después de los cuarenta años. El loco ritmo de vida que nos impone la sociedad actual junto con la carencia de ayudas a la maternidad hace que la edad de tener el primer hijo se alargue en el tiempo. Pero es normal que, llegado el momento, nos planteemos la idoneidad de un embarazo tardío.

Sí que es cierto que, desde un punto de vista estrictamente biológico, puede resultar más complicado ahora que cuando éramos jovencitas. Pero la ciencia médica ha avanzado lo suficiente como para declarar que, asumiendo todas las precauciones y controles que nuestro especialista nos indique, no hay ningún motivo que nos impida dar a luz un hermoso y sano bebé.

Existen ciertas patologías cuya posibilidad aumenta paralelamente a la edad de la futura mamá. Para ello existen las pruebas de diagnóstico prenatal, que si bien no carecen de cierto riesgo, nos ayudarán a controlar la salud de nuestro futuro hijo. En todo caso, será nuestro ginecólogo el que nos asesore acerca de qué camino es más conveniente seguir.

En cualquier momento de la vida en el que decidas quedarte embarazada encontrarás pros y contras, quien te aconseje en un sentido y quien te relate su experiencia en el otro. Lo importante es que has tomado una decisión y que estás segura de que tu bebé crecerá rodeado de amor y cuidados. Desde antes mismo de su concepción.

Así pues, ¡enhorabuena! Vas a ser mamá. A tu edad.

Imagen| Bigstockphoto