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Se terminaron las vacaciones, y no solo para nosotros, los mayores. Para los peques de la casa también se acabó lo bueno, empieza la rutina postvacacional. La llegada siempre es caótica: muchas cosas que organizar y colocar y poco tiempo. Si no es el primer año de colegio para ellos, es un poco más sencillo. Pero cuando somos primerizos todo cuesta más. Uniformes, libros, material escolar…, y todo en tiempo record, a escasos días de comenzar tiene que estar todo preparado.

Yo suelo dejarlo todo, o casi todo, preparado a principios de verano, cuando finaliza el curso. Por lo menos, lo que se puede, porque no todo es posible organizarlo en estas fechas. Pero mi recomendación es, si sabéis ya el material que necesitáis comprar para la guardería o el colegio, comprarlo o encargarlo antes de iros de vacaciones, ya que eso al menos lo dejáis hecho y podéis tachar una cosa de la extensa lista.
Cuando llega septiembre y finalmente comienza el nuevo curso, tenemos otros asuntos nuevos que resolver relacionados con el tema escolar de nuestros hijos: las actividades extraescolares. La mayor parte de ellas empiezan en octubre, cuando inician el colegio por la tarde, así que hasta septiembre no tenemos que hacer las inscripciones pertinentes. La verdad es que hoy en día nuestros hijos tienen la mayor parte de su tiempo ocupado, bien sea por la jornada escolar o por estas actividades extraescolares. Lo ideal sería que pudieran compartir más tiempo con nosotros, pero muchas veces no es posible debido a la incompatibilidad de horarios entre semana, con lo cual muchas veces estas actividades extraescolares se hacen indispensables para poder continuar con la rutina familiar.

Lo importante es no agobiarnos, y no llegar estresados ya a nuestro trabajo y los niños a sus colegios. Las vacaciones seguro que nos han cargado de energía y no vamos a echarla a perder en la primera semana de vuelta a casa. Intentemos llevarlo todos de la mejor manera posible.

Imagen| Bigstockphoto