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viajar embarazada

Estar embarazada no es incompatible con viajar, simplemente hay que tomar una serie de precauciones y medidas para llevar de la mejor manera posible el viaje. En principio, si nuestro embarazo se desarrolla con normalidad, no hay ninguna restricción clara en cuanto al momento de poder viajar. Sí parece que los ginecólogos coinciden en que en el primer trimestre y en la recta final sería aconsejable no hacerlo. En el primer caso porque es conveniente esperar a una mayor formación del embrión, y en el segundo porque la llegada del bebé puede ser ya tan inminente que es mejor permanecer en nuestra residencia habitual a la espera de que llegue el momento del parto.

La elección del medio de transporte es algo bastante importante, ya que evidentemente no es lo mismo uno que otro, y menos estando embarazada, aunque también es cierto que no es lo mismo cuando se trata de viajes cortos que largos, claro está.

El avión es uno de los medios mas utilizados y recomendables que podemos elegir, siempre teniendo en cuenta que, si no tenemos la posibilidad de comprar un billete en business, dónde en viajes largos tenemos acceso a una cama para nosotros solos, debemos caminar cada dos horas para fomentar una correcta circulación. Para ello es mejor elegir siempre el asiento del pasillo. Es importante recordar que hay muchas compañías aéreas que no permiten viajar a embarazadas que hayan superado o se encuentren en su séptimo mes de embarazo, dado que pudiera producirse el momento del parto en pleno vuelo. Uno de los miedos mas comunes cuando vamos a volar es si es bueno pasar por el arco de los controles aéreos. La respuesta es sí, es totalmente inocuo, no causa ningún daño, ni para nosotras ni para nuestro bebé.

El tren en el caso de viajes largos es incluso mejor que el avión, ya que hay cabinas especiales con camas dónde podemos descansar cómodamente durante el viaje, además de que el caminar se hace mucho mas fácil en un tren.

El coche, si se trata de viajes muy largos, queda totalmente descartado. El hecho de someternos a viajes de varios días seguidos no es una buena idea estando embarazadas. El autobús tampoco es una buena idea, tanto en viajes largos como cortos, ya que en algunos casos no cuentan con servicio, y si lo tienen son bastante estrechos, lo cual hace muy incómodo su acceso en nuestro estado. Tampoco lo es el barco, el balanceo de las olas no es conveniente en un estado de embarazo, puede provocar bastantes mareos muy incómodos de sobrellevar.

No hay que olvidar que debemos elegir una ropa muy cómoda, ya que eso nos permitirá estar mas relajados durante el viaje, no cargar con maletas pesadas y tenerlo todo preparado para no pasar situaciones de estrés de última hora.

Imagen| Bigstockphoto