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Hace poco que he comenzado a cuidar un poquito más mi alimentación, no quiero decir a dieta porque se trata simplemente de prestar atención a lo que cocino y alimentarme de una forma más equilibrada, sobre todo ahora que quiero recuperar mi figura después de haber dado a luz. Pero, supongo que como todas, tengo mi pequeña adicción. Algunas a la hora de comenzar a cuidar un poco mas su menú diario saben que no van a poder reducir el consumo de chocolate o de caramelos, otras tenemos otro punto flaco. Para mí, son las hamburguesas.

Así que sabiendo que no las podré evitar me he propuesto poner mi atención en otros detalles para continuar disfrutándolas pero evitando calorías y grasas innecesarias. Para ello lo primero está en diferenciar entre las que hacemos nosotros, las que tomamos en restaurantes y las que tomamos en los puestos de comida rápida. Respecto a las caseras es más sencillo seleccionar alimentos sanos, por un lado podemos optar por carne magra o pavo o directamente por una opción vegetariana, por otra escoger un pan casero o al gusto, y por última que el acompañamiento sea equilibrado incluyendo mayoritariamente verduras y evitando las salsas suntuosas.

Son tres puntos básicos, y en ello han reparado diferentes restaurantes que ya ofrecen la posibilidad de crear tu propia hamburguesa incluyendo en su carta la opción de elegir el pan, la carne, la salsa y el resto de ingredientes. Pero esta no es la única opción de comer hamburguesas fuera de casa ya que, si no queremos excedernos, hace tiempo que la mayoría de restaurantes y abres incluyen entre sus tapas minihamburguesas con las que disfrutar de sus más puro sabor en dos bocados.

A la hora de saborear una hamburguesa fuera de casa también existe una diferencia entre las que ofrecen las cadenas de fast food y las de otros establecimientos. En cualquier caso un capricho nunca es malo y si se relaciona con la gastronomía, meno
Imagen| Bigstockphoto