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Durante el embarazo nuestro cuerpo experimente un montón de cambios que unidos a los hormonales hacen que inevitablemente nos sintamos distintas. Sin embargo esos cambios que en un principio podemos afrontar como “traumáticos” o molestos, sabiendo llevarlos bien y modificando algunas de nuestras rutinas de belleza, pueden significar (y si de verdad queremos, sucede así el 100% de las veces) empezar a vernos guapas, felices y con ganas de que los demás también nos vean así. Pero claro, debemos tener en cuenta que hay una serie de productos que veníamos utilizando que ya no vamos a poder usar porque llevan sustancias que pueden ser perjudiciales para nuestro bebé. Un ejemplo de esto son las cremas anticelulíticas que puedan llevar en su composición cafeína. Son totalmente desaconsejables para las mujeres embarazadas porque  esta cafeína lo que hace es ayudar a la combustión de la grasa, por lo que no es nada recomendable que entre en contacto con el feto.

No obstante, que no cunda el pánico, porque existen cremas de este tipo sin cafeína, idóneas para mujeres embarazadas y muy naturales. En general, todo lo que no tenga que ver con productos completamente naturales deberíamos mirarlo con mucho cuidado a la hora de usarlo, tal es el caso de tintes o cualquier tipo de producto químico que pueda ser absorbido por nuestra piel. Dos de las partes de nuestro cuerpo que más se resienten durante el embarazo son el pecho y el abdomen. Es por eso que tomar vitamina E en nuestra dieta (aceites vegetales, cereales, carne…) siempre es una buena opción. Además, servirá para prevenir las complicaciones al final del embarazo por la presión arterial alta. Por otro lado cualquier tipo de crema hidratante o aceite para aplicar en esas zonas siempre será bienvenido.

El ejercicio, salvo restricción médica, siempre siempre es bueno. Nos servirá para sentirnos mucho mejor a nivel físico, pero también mental. Y vosotras, ¿cuáles son los truquitos que no se os escapan durante estos meses?

Imagen| Bigstockphoto