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Hay deportes y ejercicios a los que cuesta lanzarse, tanto porque sean complicados como porque no nos generan suficiente interés o parecen aburridos buscamos evitarlos. Escoger un deporte que nos mantenga en forma y que a la par de sufrir con el ejercicio nos divierta puede ser complicado. Cada gimnasio o academia ofrece diferentes clases aeróbicas y continuamente surgen nuevas tendencias para escoger que clase nos beneficia más debemos centrarnos en qué necesitamos.

Quienes buscan mejorar los músculos de su suelo pélvico, sobre todo después de haber dado a luz,  pueden acudir a clases de yoga o más concretas centradas en el método kegel pero también pueden seleccionar otras disciplinas o combinarlas. Entre las clases recomendables para trabajar esta zona se encuentran las que se centran en la danza del vientre o bailes orientales. Muy populares desde hace años en las academias son una técnica que genera múltiples beneficios físicos y mentales y que nos permite disfrutar de las sesiones. Para cuidar cualquier parte de nuestro cuerpo debemos escoger un ejercicio con el que nos sintamos excitadas antes de empezar la clase, que nos apetezca entrar porque sabemos que será una hora de diversión y aprendizaje generando otros beneficios como el aumento de la confianza en nosotras mismas. Por ello mejorar el suelo pélvico divirtiéndonos está cada vez más extendido.

En el caso de la danza del vientre, ya que la mayoría de sus movimientos están focalizados en el abdomen, se trabaja la suspensión del suelo pélvico reforzando la musculatura y previniendo así la incontinencia urinaria. Además los bailes orientales suelen perseguir que la mujer interiorice su feminidad y disfrute de su cuerpo con movimientos elegantes y sensuales al ritmo de músicas y sonidos que enseguida nos llevaran a espacio y tiempos exóticos.
Imagen| Bigstockphoto