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embarazada conducir

Estar embarazada no impide que hagamos casi nada de lo que habitualmente hacemos en nuestra vida cotidiana. Sí que es verdad que hay algunas cosas que se salen de lo común que no están aconsejadas. Pero esto son cosas que a todas luces somos capaces de diferenciar, como el hacer puenting, parapente u otras actividades que entrañan un riesgo similar.

Conducir es algo que a muchas de nosotras nos resulta fundamental en nuestro día a día. Casi no podemos ir a comprar el pan sin coger nuestro coche. Y qué decir ya de ir a hacer la compra semanal, ir al trabajo o de compras, imposible hacerlo sin coche. En principio no es nada peligroso, sobre todo en los primeros meses de embarazo, cuando no tenemos aún barriguita no tenemos que preocuparnos por tomar ninguna medida adicional. Sí es cierto que, si experimentamos vómitos al comienzo del día, quizás puede resultarnos desagradable la conducción. Y si tenemos mareos es evidente que tenemos que descartar la opción. Pero si todo va bien no hay que preocuparse de nada. En cuanto ya empezamos a tener una barriguita considerable lo que nos planteamos es el tema cinturón de seguridad. Hace algunos años si estabas embarazada no tenías por qué usarlo, pero lógicamente esto era cuando no era obligatorio su uso para nadie. Hoy en día sí lo es, y por tanto tenemos que saber cómo hacer su uso lo más cómodo para nosotras y ser responsables en ello, ya que no sólo es importante para nosotras, sino también para el feto, pudiéndose producir un desprendimiento de placenta si no lo utilizamos.

El uso correcto del mismo es colocando la parte superior del cinturón entre los senos y la inferior lo más abajo posible de las caderas, por debajo de la tripita, ya que si lo colocamos en la tripa podría dañar al feto. Para hacernos más fácil la colocación y así no tener que estar pendientes continuamente existen unos dispositivos que fabrican ya varias marcas que permiten que la parte inferior, que es la que suele moverse hacia arriba y se coloca justamente en la barriguita, no se mueva y permanezca a la altura de las caderas siempre.

Todo lo necesario para nuestra seguridad y la de nuestro hijo es poco. Afortunadamente, vivimos en una época cargada de avances en todos los aspectos que nos hacen más fáciles cualquier paso en nuestra vida cotidiana.

Imagen| Bigstockphoto