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Entre los 6 y los 12 meses suelen salir los primeros dientes. Los primeros en aparecer suelen ser los incisivos inferiores centrales, (los de delante y en el centro, abajo). Al cabo de entre 4 y 8 semanas, les suelen seguir los cuatro dientes incisivos superiores (centrales y laterales). Aproximadamente un mes más tarde, aparecerán los incisivos inferiores laterales (los dos dientes ubicados a ambos lados de los incisivos inferiores centrales). Los siguientes dientes que salen son los molares de leche (muelas) y, por último, salen los caninos superiores (los dientes puntiagudos de la mandíbula superior). 

Como suele ocurrir con otros elementos del desarrollo de los peques, no existen reglas fijas. A algunos les salen antes (incluso hay niños que nacen con dientes) y a otros les tardan más en salir. Eso sí, si  tardan en salir también se tardará más en cambiar los dientes “de leche” por la dentición definitiva.  La mayoría de los niños tienen sus 20 dientes de leche aproximadamente cuando cumplen tres años.

Los síntomas de la salida de los dientes de leche pueden variar mucho de un bebé a otro, aunque hay algunos signos como una salivación excesiva o el enrojecimiento de la encía que deben ponerte en alerta sobre la posibilidad de la existencia de un nuevo diente. Cuando le salen los dientes a los bebés, estos ejercen una presión que inflama la encía y la vuelve más sensible, por lo que se enrojece, se hincha y duele con el tacto. 

El desarrollo de la dentición también puede provocar falta de apetito, falta de sueño, llantos frecuentes, etc ..

Algunos pediatras sostienen que este proceso natural no tiene por que causar dolor, como popularmente se cree, ya que la mucosa de las encías se abre muy lentamente sin apenas molestias para el bebé. No obstante, suele coincidir que muchos peques durante este proceso se muestran más irritables y lloran más de lo habitual, sobre todo durante la noche ya que no están entretenidos y notan más el dolor.

No es necesario tratar médicamente la salida de los dientes, ni es necesario acudir al pediatra por este motivo. Lo más usual es que las molestias duren unos días, hasta que salga el diente, pero también pueden prolongarse algunos meses, hasta que haya terminado el proceso de dentición.

La salida de los dientes no debería causar fiebre alta, si puede provocar febrícula, y tampoco diarrea. Si tu bebé tiene fiebre elevada durante el período de dentición, lo más probable es que se deba a algo distinto y deberías consultarlo con su pediatra.

Para los papis tampoco es un proceso sencillo, ya que a veces no resulta sencillo detectar las causas del malestar del bebé, ni calmarlo, ¡nos gustaría hacer más llevadero su proceso de dentición y no sabemos cómo!.

Por eso hemos seleccionado algunos remedios que os ayudarán a aliviar, calmar y reducir las molestias que causan los primeros dientecitos.

  • Usar mordedores infantiles que puedan enfriarse en la nevera. El frío tiene un efecto antiinflamatorio y vasoconstrictor que ayudará en gran medida a aliviar el dolor de la encía. Evita congelarlos pues podrías quemar la encía del bebé.
  • Tener a mano un biberón con agua fría para que el peque chupe la tetina cuando sienta molestias. Si ya ha comenzado a tomar alimentos sólidos, se le puede dar de vez en cuando un poco de gelatina fría. 
  • Masajear la encía con el dedo envuelto en una gasa estéril mojada previamente en agua fría.
  • También se puede recurrir a remedios naturales que tal vez puedan aliviar las molestias del bebé como la manzanilla, que puede calmar la irritación y ayudar a tranquilizarlo, el extracto de vainilla, que puede aliviar el dolor de las encías, el jengibre, por sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas, o el aceite de clavo, que actúa como analgésico natural.

Y recuerda este consejo infalible: si lo entretienes y mimas, se distraerá y le dolerá menos.

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¡Qué paséis un feliz día!